Sitios de Interés - Casas Rurales Montemayor VER 10.01

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Casas de Lázaro
Virgen de los Dolores: Casas de Lázaro nos muestra diferentes obras de arte. Entre ellas podemos destacar las que se encuentran en la iglesia, como son la imagen de La Virgen de los Dolores, del famoso escultor murciano Salzillo, la escultura de San José y un óleo sobre lienzo pegado, en el techo del altar, que representa los cuatro evangelistas sobre el paisaje del pueblo. En las afueras del pueblo se pueden ver obras de arquitectura popular que han sobrevivido al paso del tiempo, entre ellas un puente, llamado El Caño y un cuco, se trata de una especie de refugio para labradores que se construía con las piedras que al arar se quedaban al descubierto, colocadas sin mortero (llamado mampostería irregular). Estos cucos tiene una pequeña puerta orientada hacia el sur y solían utilizarse para guardar los aperos de labranza. Está situado en la carretera que va al Cucharal.En Casas de Lázaro - El Berro: La fuente El Berro, agua indicada, según dicen los más viejos, para paliar posibles problemas de riñón.
La fuente El Buitre: La fuente El Buitre, agua con propiedades termales según nos indica el libro de 1891 “Crónica de la provincia de Albacete” y donde todavía se pueden ver las balsas donde en otro tiempo hubo unos baños. La leyenda cuenta que dicha fuente estaba bendecida por la Virgen, pues un buitre que cayó junto a la misma, revivió al contacto con sus aguas
Casa de Las Palomas: El paraje denominado Casa de Las Palomas, lugar con el encanto especial de estar en pleno monte, rodeado por pinos y algunos olmos. Este paraje está atravesado por el riachuelo llamado “Casa de las Palomas
Yacimientos arqueológicos: Por último, encontramos una serie de yacimientos arqueológicos, entre ellos está Peña Galindo y Torre Vieja, pertenecientes a la edad del Bronce, datan del año 2500 al 900 a.C. y se utilizaban como edificio público y de habitación. Peña Guisaero, donde se pueden ver grabados rupestres sobre la roca, que no forman ningún tipo de representación figurada ni esquemática y Peña Mora, son otros yacimientos que servían de abrigo.
La luz del Pardal: Desde hace muchos años, unas formaciones luminosas vuelan a sus anchas por las tierras manchegas. Numerosos habitantes de Casas de Lázaro y sus alrededores vienen siendo testigos de estas luces que llegaron incluso a provocar el miedo a salir de noche en algunos habitantes de la zona. La primera persona que contempló aquella luz imposible fue Cristino Cuerda Felipe, un pastor que recorría diariamente la finca de “La Quéjola”. Una noche el rebaño se mostraba extrañamente inquieto. De repente, las ovejas, presas del pánico, salieron huyendo cuando a pocos metros de donde se encontraban surgió una gran bola de fuego que se desplazaba rápidamente hacia una arboleda cercana. Ese fue el primer encuentro con una de estas misteriosas luces, pero después vinieron muchos más, de los que fueron testigos numerosos habitantes de la zona. El propio Cristino llegó incluso a acostumbrarse a estas luces e intentó acercarse, pero las luces lo dejaron paralizado hasta que desaparecieron. Isabel Flores y Joaquín Sánchez han estado varios años a cargo de la seguridad de “La Quéjola”. Una madrugada iban por la carretera cuando vieron lo que creyeron que era una moto, pues iba a un metro del suelo y parecía como la luz de una linterna portada por alguien. Lo que aterrorizó a Isabel fue que cuando ella paraba sus pasos, la luz se detenía, como si actuase inteligentemente. Numerosos vecinos han comprobado en sus propias carnes cómo a altas horas de la noche estas luces les acompañaban flotando a un metro escaso del suelo y a poco más de un metro y medio de distancia para después desaparecer entre los almendros. Los casos son numerosísimos.

Balazote
Se ubica una de las piezas más representativas del arte prerromano, Bicha de Balazote. Se ha encontrado en sus tierras una curiosa escultura de origen oriental conocida como la Bicha de Balazote. La Bicha de Balazote representa a un toro androcéfalo de gran calidad plástica, la escultura pudo ser realizada en los siglos V y IV antes de Cristo. También se ha encontrado en recientes excavaciones una villa romana

Lezuza
Libisosa: Ciudad histórica ptolomeica, situada, según esta misma proyección homónima, en: 11º 20´ (longitud) y 39º 30 (latitud); citada también por distintas fuentes clásicas latinas en los principales itinerarios antiguos: los Vasos de Vicarello, el Anónimo de Ravena, y el Itinerario de Antonino (vía A-XXXI). En la actualidad, esta ciudad u oppidum ibero-romana, se situa aneja a la villa de Lezuza (Albacete), en pleno Campo de Montiel, región de La Mancha. Se considera además, que el topónimo "lezuza" deriva de una deformación lingüistica de "libisosa". Asentada en un alto cerro que controlaba un amplio territorio, estaba ubicada entre las cuencas de los ríos Guadiana y Júcar, con abundantes recursos hídricos, cinegéticos, y forestales, así como salinas, vitales para el ganado. Aquí la ganadería siempre desempeñó un papel relevante, junto a la agricultura extensiva cerealícola y parcelas la vid. El territorio se ve recorrido por los más importantes caminos ganaderos desde la protohistoria: el Camino de Aníbal, que pone en comunicación la Alta Andalucía con Valencia, y la vereda de Los Serranos, que lo asoma al Mediterráneo a través de las tierras de Murcia y Alicante. El control de las rutas del comercio ganadero y la salida de minerales por las mismas vías que se dirigían hacia el sudeste y el Levante proporcionó al territorio de Libisosa un alto valor geoestratégico como en los mencionados itinerarios clásicos. En la vía clasificada como A-XXXI, del Itinerario de Antonino, situa a Libisosa a unas 21 millas romanas (31 km) de Laminio, y a 14 millas (21 km) de Caput Fluminus Anae (ésta última, seguramente, como una mansión militar, situada en lo más alto de la cabecera del Guadiana Alto, con el objeto de dominar varias vertientes). El programa de excavaciones actuales se centra, esquemáticamente, sobre el solapamiento de 3 épocas o sectores: el poblado ibero (zona inferior), la oppida romana (recinto de murallas de la parte intermedia), y la villa medieval (en la parte más alta, junto al castillo de la misma época.


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